
Con el propósito de anticiparse a los posibles efectos del Fenómeno de El Niño 2026-2027 y fortalecer la capacidad de respuesta institucional, la Alcaldía de Armenia, a través de la Secretaría de Gobierno y Convivencia y la Oficina Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres, presentó ante el Concejo Municipal el Plan de Prevención y Preparación que orientará las acciones de la Administración durante los próximos meses.
Durante la socialización se expuso el panorama actual de la ciudad frente al Índice de Vulnerabilidad Urbana (IAVU), elaborado por Asocapitales, en el que Armenia se ubica actualmente en nivel amarillo, condición que permite actuar de manera anticipada para reducir los riesgos y evitar afectaciones mayores en caso de que se intensifique la temporada seca.
El plan establece una hoja de ruta con acciones específicas para los próximos 132 días, involucrando a diferentes dependencias de la Administración Municipal y entidades como Empresas Públicas de Armenia (EPA), la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), el Cuerpo Oficial de Bomberos, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Hacienda, entre otras. Las medidas contemplan fortalecimiento de los planes de gestión del riesgo, monitoreo permanente de las fuentes hídricas, prevención de incendios forestales, vigilancia epidemiológica y preparación operativa de los organismos de respuesta.
Asimismo, durante la presentación se explicó la importancia de adoptar medidas preventivas inmediatas para minimizar los impactos que un periodo prolongado de sequía podría generar sobre el abastecimiento de agua, la salud pública, la infraestructura, el medio ambiente y las finanzas del municipio. En ese sentido, se destacó que la planeación anticipada permitirá optimizar recursos, fortalecer la capacidad institucional y proteger a la comunidad frente a posibles emergencias.
La Administración Municipal continuará desarrollando acciones de seguimiento y coordinación con todas las entidades competentes, promoviendo la participación ciudadana mediante el uso responsable del agua, el ahorro de energía y la prevención de prácticas que puedan aumentar el riesgo de incendios o afectar los recursos naturales, contribuyendo así a que Armenia esté preparada frente a los desafíos que plantea el Fenómeno de El Niño 2026-2027.