
El Centro Escucha de Armenia cumplió una década de funcionamiento como estrategia de reducción de riesgos y daños para personas con consumo de drogas por vía inyectada, consolidándose como un espacio de atención integral que busca proteger la salud y dignificar la vida de esta población.
La estrategia, liderada por la Alcaldía de Armenia y que opera en el barrio Miraflores, responde a las estadísticas que ubican a la ciudad entre las siete del país con presencia de este tipo de consumo. Allí se brinda atención psicosocial, orientación sobre derechos, entrega de material higiénico para inyección y acompañamiento para promover prácticas de menor riesgo y el acceso a la oferta institucional.
"Detrás de la sustancia hay un ser humano que merece acompañamiento y atención. Durante estos 10 años hemos trabajado para reducir los riesgos asociados al consumo y mejorar la calidad de vida de quienes llegan al Centro Escucha, generando confianza y acercándolos a los servicios institucionales", destacó Ruby Henao Gil, psicóloga, coordinadora del Centro Escucha de Armenia.
Anualmente, el programa beneficia entre 200 y 220 personas, en su mayoría habitantes de calle, confirmando el compromiso de la Administración Municipal con una atención basada en la salud pública, la inclusión y el respeto por la dignidad humana.
A lo largo de esta década, el Centro Escucha se ha consolidado como un referente local en la implementación de estrategias de reducción de riesgos y daños, demostrando que el abordaje del consumo de sustancias psicoactivas desde una perspectiva de salud pública y respeto por los derechos humanos contribuye a proteger la vida, prevenir enfermedades y fortalecer los procesos de inclusión social.