Una de las obligaciones de las administraciones es asegurar la continuidad del servicio de agua potable para sus conciudadanos, escenario que por años ha sido un reto silencioso pero recurrente, especialmente en los sectores del sur de la ciudad, donde el crecimiento urbano ha superado la capacidad de respuesta del sistema actual. Esa presión acumulada ha impulsado a la administración del alcalde James Padilla García a presentar el proyecto para la construcción de un nuevo tanque de almacenamiento de agua potable, que estaría ubicado entre las carreras 18 y 19 con calles 47 y 48, antiguo lote del hospital del Sur.
En articulación con Empresas Públicas de Armenia, EPA, ESP, el Gobierno de Armenia proyecta ejecutar esta obra estratégica —cuya inversión sería cercan a los 33 mil millones—, y que busca fortalecer la capacidad operativa del acueducto, reducir la vulnerabilidad del sistema frente a contingencias y tendría la capacidad para atender a 192.000 armenios.
Actualmente, el acueducto de Armenia opera con una Planta Principal de Tratamiento de Agua Potable, PTAP, en Regivit, desde donde se distribuye el agua a toda la ciudad con el apoyo de seis tanques de almacenamiento, ubicados en Regivit —Nuevo, Viejo y Umata—, Corbones y Tanques —Cinco y Seis—, empero las limitaciones del sistema de acueducto en algunos sectores son evidentes, especialmente en la zona sur.
El alcalde Padilla García consciente de que el sistema de suministro depende de una producción centralizada, y que si ocurre una falla en alguno de los seis tanques generaría una crisis, ha direccionado esfuerzos para la construcción de este nuevo tanque de reserva, el cual daría soluciones reales frente a este escenario.
“Para la administración no se trata de una obra opcional, sino que responsablemente para la ciudad es una necesidad técnica. Cuando un sistema depende de pocos puntos, cualquier interrupción se traduce en afectaciones para miles de usuarios. Este proyecto lo que hace es anticiparse a ese riesgo”, explicó el ejecutivo, quien además reclacó que la obra reduciría el impacto ante sucesos cotidianos y críticos como el mantenimiento del sistema o la atención de una emergencia en la captación o tratamiento.
La intervención
El proyecto contempla la construcción de un tanque con capacidad de 11.000 metros cúbicos, que funcionaría en el área entre las carreras 18 y 19 con calles 47 y 48, al sur de Armenia, como una reserva estratégica de agua, permitiendo regular el servicio y responder de manera eficiente en momentos de mayor consumo.
Desde la cobertura, el proyecto permitiría atender aproximadamente 64.000 usuarios —192.000 habitantes—, los cuales actualmente concentran cerca de 26.390 usuarios —21% del total del sistema— evidenciando un amplio margen de crecimiento. “En este sentido, la infraestructura proyectada habilitará una capacidad adicional cercana a 38.000 usuarios —13.000 habitantes—, en coherencia con las dinámicas de expansión urbana y las proyecciones de demanda”, destaca el documento del proyecto de la Administración Municipal.
Con esta obra, se incrementaría la autonomía del sistema, lo que garantizaría el suministro incluso ante contingencias o mantenimientos programados y permitiría regular los caudales entre oferta y demanda, optimizando el funcionamiento de la red. Asimisno, incrementaría la autonomía operativa ante eventos críticos; mejoraría las condiciones de presión en sectores con topografía variable o alejados de los puntos de producción, y aseguraría la continuidad y confiabilidad del servicio en zonas actuales y de expansión.
“Las ciudades que no invierten en su infraestructura terminan enfrentando crisis más costosas y difíciles de resolver. Con esta iniciativa tomamos una decisión responsable para evitar que Armenia llegue a un escenario crítico”, enfatizó el alcalde Padilla García.
Proyecto con transformación urbana
Sumado a su componente técnico, el proyecto aportaría a la capital quindiana la transformación del entorno —antiguo lote del hospital del Sur—, para convertirlo en un espacio público moderno y con atractivo visual, con zonas verdes, senderos peatonales y áreas para el encuentro ciudadano, mediante la integración con el parque lineal del Mirador de La Secreta.
El tanque no estaría encerrado ni aislado con su entorno, por lo que sería construido en acero vitrificado, un material de alta durabilidad que, además de proteger la calidad del agua, aportaría un diseño moderno que lo convertiría en un atractivo visual y arquitectónico para Armenia. “La propuesta arquitectónica de carácter minimalista transforma una infraestructura tradicionalmente cerrada en un hito urbano que aporta valorización y seguridad al sector. Mediante la articulación de senderos y accesibilidad universal, la obra se consolida como una infraestructura multipropósito que no solo garantiza el suministro de agua potable, sino que dignifica el espacio público y promueve la apropiación social en un punto estratégico para la identidad de la ciudad”, resalta el informe de la Administración Municipal.
La iniciativa incluye la implementación de tecnología de monitoreo en tiempo real, iluminación eficiente y sistemas de seguridad, lo que permitiría una operación más eficiente del sistema y un entorno seguro y accesible para la comunidad.
El proyecto, que será financiado a través recursos del empréstito, busca consolidarse como una de las apuestas más importantes del municipio en materia de infraestructura y desarrollo sostenible, pues con esta obra, Armenia fortalecería su sistema de acueducto y avanzaría hacia una ciudad más moderna, resiliente y preparada para el futuro, garantizando el acceso al agua potable como un derecho fundamental para todos sus habitantes.
“Asegurar a las presentes y futuras generaciones el acceso continuo al agua, además de ser un asunto técnico, es también un tema de calidad de vida, salud pública y competitividad, teniendo en cuenta que somos un epicentro de dinámica turística y de inversión. Si queremos crecer como ciudad necesitamos de infraestructuras que respondan y se anticipen al crecimiento y sus desafíos”, sentenció el abogado Padilla García.
