Como una estrategia institucional de prevención responsable ante los anuncios oficiales de la llegada de un fenónemo de El Niño intenso en el país, el alcalde de Armenia, James Padilla García, ordenó la activacion de una serie de medidas, entre las que se incluyó un llamado y campañas con la ciudadanía para implementar acciones de ahorro de agua y energía para mitigar sus efectos.
En tal sentido, la Alcaldía de Armenia, por medio de Empresas Públicas de Armenia, EPA, intensificó las acciones preventivas y de preparación frente a la posible llegada del fenómeno, cuya probabilidad en Colombia aumentó del 62 % al 82 % para el trimestre mayo-junio-julio de 2026, y que podría alcanzar un 96 % hacia finales del año, según reportes socializados por el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, Ungrd.
El mandatario Padilla García insistió en la invitación a la ciudadanía para asumir desde ahora una cultura de prevención, uso responsable del agua y ahorro de energía. “Las ciudades no pueden esperar a que la emergencia llegue para que comencemos a actuar. Hoy la prevención es una responsabilidad colectiva y desde Armenia estamos tomando decisiones anticipadas para proteger nuestros recursos y prepararnos frente a posibles escenarios de sequía y presión sobre el sistema hídrico”, expresó el ejecutivo municipal, al liderar las recomendaciones que emitió la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, Asocapitales.
Las alertas nacionales muestran un escenario preocupante, debido a que entre el 1 y el 14 de mayo de 2026, las alertas por incendios forestales en Colombia pasaron de 7 a 90 registros activos, mientras que el Ideam reportó disminución sostenida de lluvias, aumento de temperaturas por encima de los promedios históricos y mayores riesgos de desabastecimiento hídrico y presión energética.
A este panorama se suma el reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial, el cual confirmó que América Latina y el Caribe enfrentaron en 2025 uno de los años más extremos en materia climática, con olas de calor más intensas, sequías prolongadas y fenómenos extremos que afectan la disponibilidad de agua y la seguridad energética.
Frente a ello, se informó desde EPA que se realizan varias mesas de trabajo en el Centro de Control Maestro con la participación de diferentes áreas técnicas, operativas y actores relacionados con la prestación del servicio de acueducto, con la finalidad de definir estrategias preventivas frente al fenómeno de El Niño y así fortalecer la capacidad de respuesta institucional y proteger las fuentes hídricas que abastecen a la ciudad.
Este escenario, guardadas algunas diferencias, evoca el que Colombia ya enfrentó entre 1992 y 1993, con consecuencias severas derivadas de un fenómeno de El Niño intenso durante el inicio de la década de los noventa, cuando el país vivió un racionamiento energético, que se conoció como “el apagón”, producto de la disminución de los niveles de los embalses y deficiencias en el sector energético.
Por consiguiente, la Alcaldía de Armenia y EPA reiteraron el llamado a hogares, comercios, industrias e instituciones para adoptar medidas sencillas pero cruciales como reducir el consumo innecesario de agua — medidas contempladas en el Programa de Uso Eficiente y Ahorro del Agua, Pueaa, de EPA—, revisar fugas, optimizar el uso de energía y fortalecer hábitos responsables.
“La prevención comienza desde casa. Cada acción cuenta y cada decisión responsable ayuda a proteger la estabilidad hídrica y ambiental de nuestra ciudad”, concluyó el alcalde Padilla García.
